Siempre es un placer escalar algo nuevo, escalar a vista le llaman, aunque algunos lo hagamos casi siempre lamentablemente, y eso que siempre parece que en este tipo de terrenos es mejor que lo haga alguien antes por aquello de que "se vaya lavando" y tal. No es el caso, la roca es de gran calidad de arriba hasta abajo
Se encuentra en el llamado Mallo la Calva, entre "El tiempo que nos queda" a la izda y "Frontera apache" a su derecha, en el paño donde se van concentrando poco a poco un buen número de vías de mediana dificultad, encontraremos el nombre en la base. Encontrareis información de primera mano en el blog
Guara Vertival.
Allí nos plantamos los cuatro magnificos con intención de apretar, y apretar apretamos, que se lo digan a alguna cinta express y eso que como grupo fue un triunfo ya que liberamos la vía, pero el otro setenta y cinco por ciento hicimos desde lo que se pudo hasta casi ni eso. Nos sorprendió tanto su buen equipamiento, lo que relaja mucho el grado obligado de la vía, como su dureza para el libre, Grado duro o incluso muy duro en algunos largos, sumado a esta roca tan poco generosa, a base de poco bolo y mucha regleta, incluso alguna presa tallada, hacen una ruta exigente, pero insisto muy poco obligada. Se repetirá y se definirán los pasos pero aun y todo quizás quede excesivo.
Eso no empaña un patente gran trabajo de limpieza y equipamiento completos.
Te pilla frío el primer largo, con el primer y mayor desplome de la vía pero también el único con buen canto, salida compleja a repisa y otra panza menos amable como tónica general para el resto.
Levantada y movimientos en regletas de entrada del segundo, luego relaja un poco y pancita final de no equivocarse de llegada a la R.
Otro largo duro, con algo más de canto pero muy tieso y mantenido.
El cuarto nos pareció el más duro de la vía, con una sección en un muro de regletas muy exigente.
Hasta el 6a+ se pone valiente en un claro intento de hacerte sentir un virtuoso de la escalada una vez más, pasito de salida, trave a izda para volver y otra ver poco o casi nada para seguir.
Luego un V+ con pasos graciosos y ya la pared tumba y salimos por un final de IV en buena roca a pesar de todo.
Y de aquí a coger la vira a nuestra derecha que nos lleva a la ferrata, sendero muy marcado al principio y tras una trepada por cuerdas fijas veremos los hitos que nos marcan la bajada.
En resumen, una buena vía para disfrutar si se va fuerte, con abundante equipamiento y muy buena calidad de roca.
Y si no, terapia de grupo aplicándote un buén menú en el Anaya de vuelta para mordor, que tampoco esta mal.
Patxi. /Ignacio. / Mikel. / Oscar.